Translate

miércoles, 28 de enero de 2015

¡Libérate!

Cuando era una niña, pasaba algunas tardes armando un rompecabezas, de una caricatura muy famosa de los 90, mirando una y otra vez las figuras, observando los colores, tratando de darle una forma a lo que veía, de buscar el lugar correcto en donde colocarlo. Al principio era complicado, pero poco a poco lo armaba cada vez más rápido, pues ya había identificado los detalles de cada pieza, el lugar al que pertenecían, había dejado de ver cada parte como un trozo aislado, y lo visualice como parte de un todo. Fue un regalo de mis padres que me gustaba mucho.

Al igual que con el rompecabezas, debemos de identificar las áreas de nuestra vida, esas partes que vemos generalmente como una aislada de la otra, como actividades independientes que no interactuan, que no tienen efecto alguno una sobre otra, cuando la realidad es que no es así, pues forman parte de un todo: las relaciones sociales, las de pareja, nuestro estado de animo, nuestra salud, el trabajo, la escuela, los olvidos, las justificaciones, en fin, todo lo que esta ahí, a nuestro al rededor y dentro de nosotros. 

Cuando llegue a nuestra conciencia, esa imagen de las áreas de nuestra vida como un todo, será mucho más fácil detectar nuestros puntos débiles, nuestras áreas de oportunidad, para así potenciar nuestras habilidades; es como el rompecabezas, hay que encontrar el sentido, buscar un orden, colocar cada cosa en su lugar y darle un valor a la misma. Un ejemplo muy claro, se inicia en el trabajo, y digo se inicia por que impacta a otras áreas de nuestra vida, explico: vamos al trabajo y tenemos un mal día, sube nuestro nivel de estrés, comienza a dolernos la cabeza, llegamos a casa con nuestra pareja con una mala actitud y peleamos por algo sin importancia, lo que empeora nuestro estado de ánimo y perspectiva del día, seguimos, por la noche asistimos a un evento al que ya nos habíamos comprometido, y debido a todo lo que sucedió en el día, no disfrutamos nuestra estancia en él, llegamos a nuestra casa, cansados, con más estrés que al inicio y nos vamos a dormir, pero debido a toda esa tensión acumulada no descansamos bien, por lo que a la mañana siguiente nos levantamos de malas, sin ganas, y se repite todo otra vez en un circulo vicioso.

Si tuviéramos esta visión de las cosas, quizá lo único que nos preocuparía, sería ¡no preocuparnos tanto!, para ver esto reflejado en cada aspecto de nuestra vida, en nuestra salud, animo, pareja, etcétera, y llevar una vida libre de ataduras, dejando de lado la negatividad y pesimismo, encontrando una razón por la que hacemos las cosas, una razón para reaccionar con inteligencia (emocional y racional), teniendo como resultado nuestro crecimiento personal.

Esta en nosotros ser cada vez mejores, es cuestión de voluntad, bien lo dicen, querer es poder. ¿Tú quieres?, yo se que puedes, inténtalo :D

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Agrega tu opinión o alguna experiencia que quisieras compartir, gracias.